Cada vez que un proveedor de software dice «quantum-safe», conviene hacer una sola pregunta: ¿qué capa, exactamente? La respuesta separa una postura de seguridad de un adjetivo de folleto. Este artículo explica la nuestra, con el alcance escrito.
La amenaza es hoy, no en 2035
El computador cuántico criptográficamente relevante no existe. Pero la amenaza que importa no lo necesita: se llama harvest now, decrypt later — capturar tráfico o copias cifradas ahora, almacenarlas, y descifrarlas cuando la máquina exista. Para datos con vida útil larga —expedientes tributarios, historias clínicas, decisiones de crédito, secretos industriales— «dentro de diez años» está dentro del periodo en que ese dato sigue siendo confidencial.
Por eso la pregunta correcta no es «¿cuándo llegará?» sino «¿lo que estoy transmitiendo hoy, cifrado como lo cifro hoy, será legible entonces?».
Qué rompe un computador cuántico, y qué no
La criptografía tiene dos familias, y el computador cuántico las trata de forma muy distinta.
- La asimétrica —RSA, curvas elípticas— es la que cae. El algoritmo de Shor resuelve en tiempo polinómico los problemas matemáticos en los que se apoya. Es la criptografía del intercambio de claves de TLS, de las firmas digitales, de los certificados.
- La simétrica —AES-256, SHA-512— no cae en ningún sentido práctico. El algoritmo de Grover reduce la fuerza efectiva de AES-256 a unos 128 bits post-cuánticos, que siguen siendo computacionalmente inviables, y SHA-512 conserva márgenes amplios. La CNSA 2.0 de la NSA —el conjunto de algoritmos que la agencia exige para sistemas de seguridad nacional— los mantiene como resistentes.
De aquí sale una regla simple: un dato cuya confidencialidad depende solo de primitivos simétricos, con claves que nunca viajaron por un intercambio asimétrico, no está expuesto al descifrado cuántico futuro.
Cómo lo aplica Dexon BPM
Dexon BPM cifra el dato de negocio en dos capas propias, además del TLS del hosting:
- En tránsito, cada cuerpo de petición y respuesta entre el navegador y la API viaja cifrado con AES-256, bajo claves derivadas por sesión con PBKDF2 y SHA-512. Donde el TLS se termina —balanceadores, proxies corporativos, dispositivos de inspección—, el inspector ve la envolvente, no el contenido.
- En reposo, las categorías de datos designadas —configuración, credenciales de integraciones, campos de negocio confidenciales, la bitácora de cada caso— se cifran por columna con AES-256 dentro de la base de datos. Un respaldo exfiltrado no las entrega en claro.
Las dos capas usan exclusivamente primitivos simétricos y sus claves se derivan de secretos compartidos — el token de sesión, y antes del login, un secreto por despliegue entregado por un canal separado. Ninguna clave de esas capas viajó por un intercambio asimétrico que un computador cuántico pudiera reconstruir.
La afirmación, con su alcance exacto:
Dexon BPM ofrece confidencialidad resistente a la computación cuántica del dato de negocio en tránsito y en reposo — porque sus capas propias usan solo primitivos simétricos alineados con CNSA 2.0, no porque el TLS subyacente ya sea post-cuántico.
Cómo leer la afirmación de cualquier proveedor
Tres preguntas bastan:
- ¿Qué capa? Si la respuesta es «TLS», pregunte si el intercambio de claves ya es post-cuántico. Hoy, casi nunca.
- ¿De dónde salen las claves? Si viajaron por un intercambio asimétrico clásico, el dato capturado hoy es descifrable mañana, sea cual sea el cifrado simétrico que usen después.
- ¿Qué capas cubre la afirmación y cómo se valida? Un proveedor que puede nombrar las capas exactas detrás de su afirmación, y el marco contra el que la valida, la ha pensado.
La postura completa —arquitectura, resumen criptográfico, controles de integraciones y mapeo a NIST CSF 2.0— está en la página de seguridad, y el documento para su área de seguridad se entrega bajo NDA en security@dexon.us.
